ARGENTINA
Susana Trimarco continúa declarando en el juicio oral y público por la desaparición de su hija en 2002. En la audiencia de hoy responderá las preguntas de los abogados defensores. La mujer explicó cómo fue el segundo secuestro y afirmó que hubo muchas pistas falsas sobre el paradero de la joven
Susana Trimarco continúa declarando en el juicio oral y público por la desaparición de su hija en 2002. En la audiencia de hoy responderá las preguntas de los abogados defensores. La mujer explicó cómo fue el segundo secuestro y afirmó que hubo muchas pistas falsas sobre el paradero de la joven
En la reanudación del juicio por la desaparición de Marita Verón,
la madre de la joven, Susana Trimarco, amplió su declaración y responde
a las preguntas de los abogados defensores. En el reinicio,
Gonzalo Gómez, uno de los 13 imputados, que fue operado por una dolencia
vesicular y obligó a un cuarto intermedio la semana pasada, solicitó
seguir la audiencia desde una sala contigua.
Los jueces deberán resolver si aceptan o no la petición del acusado
de ser apartado del proceso y prestar declaración en otro momento, por
los problemas de salud que obligaron su intervención quirúrgica.
Trimarco debe responder las preguntas de los abogados defensores y el
primero en interrogar a la mujer es Cergio Morfil, defensor de los
hermanos Rivero, quien consultó sobre el segundo secuestro y algunas
contradicciones entre los dichos de la madre de la joven y ciertos
testigos.
En ese sentido, Trimarco relató que no recuerda exactamente si habló
con la mujer que dice haber visto a Verón tres días después de su
secuestro el 3 de abril de 2002, pero afirmó que sí recibieron (ella y
su esposo) una llamada con esa información.
"Hicimos todo por mi hija. Muchas veces nos repartíamos la búsqueda. Acuérdense que me hice cargo de mi nieta", dijo la mujer. Además, recordó que una vecina denunció que Marita fue secuestrada por un Duna rojo con las 5 estrellas de la remisería de uno de los acusados.
A su vez, confesó que durante la búsqueda recibieron todo tipo de
pistas falsas, para desviar la investigación. "La hacían aparecer por
todos lados", contó Trimarco. Y volvió a comentar el hecho de que su hija fue vendida para ser prostituida.
Luego Trimarco respondió las preguntas del abogado Molina, defensor
de Milhein, González y De Robertis, y señaló que su hija nunca viajó a
Río Gallegos. “Pidan informes a Aerolíneas, a las empresas de
colectivo”, agregó.
Asimismo sentenció que su único interés es que aparezca un dato sobre su hija. La audiencia pasó a un cuarto intermedio hasta las 18.

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