En el Día de la Mujer resaltan el aporte de las mujeres indígenas a la sociedad

JUJUY
El Consejo de Organizaciones Aborígenes de Jujuy (COAJ), con motivo de la conmemoración del Día de la Mujer, valoró el aporte de las mujeres indígenas en al construcción de una sociedad diversa, reivindicó los principios de complementariedad y reciprocidad de la cosmovisión andina y señaló los desafíos pendientes para mejorar la vida de las mujeres de los 7 pueblos indígenas que habitan el territorio provincial.


A través de su Coordinadora General, Natalia Sarapura, la entidad puso de relieve en primer términos los avances registrados por las mujeres indígenas en Jujuy que presiden más de 50 comunidades. Este indicador representa “un avance respecto de la década anterior donde la presencia de mujeres en los niveles de conducción era escasa, a pesar de su participación en las asambleas” destacó Sarapura. “Las mujeres han crecido en su vocación de asumir responsabilidades, lo cual ratifica el compromiso de trabajo y transformación que las anima”.

Este aumento de la participación de las mujeres en los procesos organizativos de las comunidades es particularmente revelador en Quebrada y Puna, ya que en las yungas y valles las mujeres del pueblo guaraní, históricamente han tenido un rol protagónico en sus comunidades” explicó Sarapura y destacó que las mujeres de esta etnia han tenido modelos de ciudadaníaindígena relevantes como lo fue Gloria Pérez, una dirigente guaraní jujeña que lideró procesos de reivindicación. Pero además, agregó “en el mundo guaraní las mujeres han sido las que siempre se han ocupado de la comunidad”.

Pero además, observó Natalia Sarapura las mujeres indígenas han avanzado en el ejercicio de su derecho a la educación, lo cual puede observarse en su incorporación y la permanencia en la Tecnicatura de Desarrollo Indígena que desarrolla el COAJ y que les ha permitido a dirigentes indígenas acceder a un nuevo modelo educativo intercultural que valoriza el conocimiento propio y fortalece aprendizajes significativos para las comunidades y sus posibilidades de desarrollo.

“Las mujeres indígenas han demostrado su vocación de aprendizaje y sus potencialidades cuando tienen la oportunidad de acceder a una educación adecuada culturalmente” resaltó la titular del COAJ y señaló que existe una presencia mayoritaria de mujeres en esta experiencia educativa que se desarrolla con el apoyo de la cooperación alemana WFD.

Indicó Sarapura que la permanencia y continuidad en los estudios de las mujeres indígenas, es un dato para celebrar atendiendo que son ellas las que tienen mayores obstáculos en el acceso a la educación, por su condición de género que las pone en situación de cumplir con responsabilidades de crianza de los hijos, porque que soportan condiciones económicas más desfavorables, trabajos menos rentados y cuestiones culturales que amenazan su educación.

Otro dato destacado en el proceso de empoderamiento y avance de las mujeres indígenas, observó la dirigente, es “el avance de la agenda de mujeres en los espacios mixtos,y el desarrollo de procesos organizativos propios de las mujeres “. En esta línea, destacó que en Jujuy ay “dos asociaciones de mujeres indígenas en la Quebrada y el Ramal, que van definiendo una agenda propia”.

“La mujer indígena está en un proceso de recuperación de su autoestima, de empoderamiento, involucrándose en procesos organizativos propios” y esto resaltó, tiene un trabajo en dos direcciones. “Por una parte la reflexión interna para la recuperación de valores que le ayudan a resignificar su rol cultural, social, productivo, a exigir el reconocimiento del valor de esos roles. Y además, las mujeres están iniciando un proceso de visibilización en lo externo, revelando la opresión a la que han sido sometidas las indígenas”.

En este contexto, la líder del COAJ reveló que en América Latina “las mujeres indígenas son las que sufren esterilización forzosa, son secuestradas para uso sexual o doméstico, no acceden a educación, son víctima de discriminación jurídica, todas estrategias para diezmar a la población indígena”: Pero además, aseguró, “la mujer que ha sido la transmisora por excelencia de la cultura, viene siendo víctima de un modelo de homogeneización cultural, de aculturación que es una forma contemporánea de atentar contra la sobrevivencia de las culturas indígenas.

Los desafios

La Coordinadora del COAJ, al mencionar los desafíos pendientes, señaló que en Jujuy urge incorporar la interculturalidad como un modelo para gestionar las políticas públicas y la implementación de medidas de discriminación positiva en todas las áreas, salud, educación, derechos humanos, producción, etc.”.·A propósito expresó que “estamos expectantes de la implementación de la Educación Intercultural y Bilingüe”, una herramienta que ayudará a fortalecer a los pueblos indígenas, a dignificar el rol de las mujeres en las comunidades y restituirá el derecho de las indígenas de ser tratadas iguales en la diversidad”.

También, indicó, “en el campo de la salud es preciso desarrollar estrategias que eviten la vulneración y la exclusión de las mujeres y ayuden a que los servicios puedan garantizar la vida digna a las mujeres”.

Destacó la dirigente que el Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de todas las formas de Discriminación (CER) en ha visibilizado la situación de las mujeres indígenas y ha llamado la atención a los gobiernos, incluido el argentino.

Reciprocidad y Complementariedad

Natalia Sarapura, puso de relieve que la cosmovisión indígena tiene como un principio la complementariedad y reciprocidad de hombres y mujeres entre si, con la naturaleza,.los cuatro elementos y todos los seres vivos..

“La reciprocidad es lo que rige la relación hombre mujer andinos y esto implica un reconocimiento del derecho a la igualdad, en el reconocimiento de la diversidad. La relación recíproca es de ayuda mutua, acompañamiento y colaboración recíproca” explicó.

Esta igualdad en la diferencia, que en el siglo XX estructuró el desarrollo de oos derechos humanos, es un principio filosófico indígena ancestral. “Mujeres y hombres, tenemos derecho a igual trato, aunque todos los seres tenemos seamos distintos, por tener una relación distinta con la naturaleza” argumentó.

La desigualdad entre hombres y mujeres, interpretó Sarapura, es una herencia colonial. “Con los procesos de colonización y exterminio a los pueblos indígenas se alteró el principio de reciprocidad y complementariedad y se introdujo el machismo que alimentó la desigualdad”.

Por eso, uno de los desafíos en el plano cultural es “la recuperación de esos principios para la reconstitución del mundo indígena y para transferirlo a la sociedad, de manera que se enriquezca de una cosmovisión que busca una sociedad con mayor equidad”.

“Si hay pueblos indígenas en la actualidad tiene que ver con la fuerza y la sabiduría de nuestras abuelas y nuestras madres para poder transmitir los valores culturales; las mujeres fuimos la garantía de esa transmisión y por eso también las más impactadas por la colonia”, observó y finalmente saludó a las mujeres de todos los pueblos indígenas por su aporte invalorable a una sociedad diversa.

No hay comentarios: