TUCUMÁN
La séptima jornada del juicio será retomada a las 17. Uno de los acusados presentó un cuadro de indigestión y, al ser observado por los médicos, se ordenó su internación. Susana Trimarco tenía previsto continuar hoy respondiendo la indagatoria de los abogados
El imputado enfermo, Gonzalo
Gómez, sufrió una crisis gástrica y se determinó que requiere la
asistencia médica con internación, razón por la cual el tribunal decidió
suspender la actividad matutina.
Gómez, quien hace unos días
reconoció su adicción a las drogas, dijo sentirse mal momentos antes de
la reanudación del juicio y, tras ser revisado por los médicos, fue
llevado al Hospital Padilla para su atención.
El tribunal de la Cámara Penal
II, integrado por los jueces Alberto César Piedrabuena (presidente),
Emilio Andrés Herrera Molina y Eduardo Antonio Romero Lascano, solicitó
un informe médico para determinar los pasos a seguir.
Susana Trimarco tenía previsto
continuar hoy respondiendo la indagatoria de los abogados, pero no pudo
hacerlo debido al problema de salud de Gómez. Ayer, sin embargo, logró
declarar y dijo: "Si está muerta, quiero los huesos de Marita". También
criticó la actuación de la fiscal que investigó el caso al sostener que
"desechó pruebas importantes".
"Vi cómo prepararon el secuestro
de mi hija", sostuvo en referencia a los informes teléfónicos que
solicitaron para comprobar los llamados realizados por Patricia Soria,
una enfermera que trabajaba en la Maternidad y que había insistido para
que Marita se haga unos estudios en ese lugar.
"Ahí descubrí que ella había
llamado a las 4 de la mañana a la Maternidad a varios números de La
Rioja", explicó Trimarco, quien aclaró que la fiscal le dijo que "la
causa ya estaba cerrada y realizado el pedido de juicio" por lo que no
podían sumarse como prueba.

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