TILCARADesde hoy lunes en la ciudad de Tilcara comienza a vivirse intensamente la Semana de Mayo que comenzó con algunas actividades el 18 de mayo con el festejo del Día Internacional de los Museos y el Día de la Escarapela.
Los niños de los distintos grados de la Escuela Primaria Nº 7 salieron a realizar una demostración de lo que era la Semana de Mayo de 1.810, entonces personificaron a los vendedores ambulantes de la época y en esta ocasión no vendieron sus productos sino que les daban a los vecinos y personalidades del pueblo que ellos creían que lo eran.
Esta forma de representar las fiestas mayas es muy particular porque en medio de la plaza central Coronel Álvarez Prado de la ciudad de Tilcara, después del acto protocolar del viernes 20 de mayo, los niños acompañados de sus padres se quedaron distribuyendo mazamorra, panes en tamaño diminuto, entre otras comidas que habían preparado para la ocasión.
Todo era repartido por los niños que se paseaban gozosamente por las arterias de la plaza con vestimenta típica de la época. Así podían encontrar a la mazamorrera, al panadero, al aguatero, al velero, a todos los vendedores ambulantes del 1.810 y que por ser el nacimiento de nuestra Patria quedaron en el recuerdo y los docentes conjuntamente con los padres y fundamentalmente los niños recrean situaciones de aquellas épocas.
La gente lo toma con mucha ternura porque son los chicos que personifican a aquellos patriotas del 1.810. Lo hacen con gracia y con muchísima dedicación porque realmente se esfuerzan para desarrollar el papel que le toca a cada uno de ellos.
Ellos entonces viven la historia a flor de piel y de esa forma les queda en la memoria lo que se vivió hace más de doscientos años atrás.
Esta forma de representar las fiestas mayas es muy particular porque en medio de la plaza central Coronel Álvarez Prado de la ciudad de Tilcara, después del acto protocolar del viernes 20 de mayo, los niños acompañados de sus padres se quedaron distribuyendo mazamorra, panes en tamaño diminuto, entre otras comidas que habían preparado para la ocasión.
Todo era repartido por los niños que se paseaban gozosamente por las arterias de la plaza con vestimenta típica de la época. Así podían encontrar a la mazamorrera, al panadero, al aguatero, al velero, a todos los vendedores ambulantes del 1.810 y que por ser el nacimiento de nuestra Patria quedaron en el recuerdo y los docentes conjuntamente con los padres y fundamentalmente los niños recrean situaciones de aquellas épocas.
La gente lo toma con mucha ternura porque son los chicos que personifican a aquellos patriotas del 1.810. Lo hacen con gracia y con muchísima dedicación porque realmente se esfuerzan para desarrollar el papel que le toca a cada uno de ellos.
Ellos entonces viven la historia a flor de piel y de esa forma les queda en la memoria lo que se vivió hace más de doscientos años atrás.
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